Posts etiquetados ‘Personas’


Sales del vagón de metro, coges el pasillo que comunica una línea con la otra. Sin ir rápido, te diriges hacia el punto del transbordo donde en el suelo hay una pequeña rejilla-desagüe. La punta de ambos zapatos (mejor redonda, así será más impactante el intento equilibrista por mantenerte en pie) se enganchan en el minúsculo reborde de unos dos milímetros y vas cayendo al suelo. Todo ello en medio de un montón de personas que caminan en ambos sentidos. Notas como la caída va a cámara lenta, se ralentizan esos segundos y te sale un alto y claro: MIERDAPUTAJODERRR, al ver que tu cara le dedicará unos arrumacos y tiernos besos al suelo. Parece que tu cuerpo reacciona y paras el impacto con las palmas, rodillas y punta de los pies. Oyes clac, acompañado de un fuerte latigazo que hace girar tu cuello hacia atrás y clava en un sordo impacto caderas y lumbares. Un ahhh-ayyy como guinda. Me levanto con gracil saltito y varias personas (escuchadas con un filtro de distancia por la caída) me preguntan si necesito ayuda. Agradecida, sonrojada y avergonzada, a la vez que me sacudo las medias y miro que no tengo sangre en manos y rodillas, me disculpo por los improperios vertidos mientras hago una broma. Intento caminar normal, pero un temblor e inestabilidad recorre mi cuerpo. Llego a mi destino, recojo el encargo y regreso por donde llegué. En casa empieza a dolerme todo, tomé unos analgésicos y así poder dormir mejor. Hoy me duele cada milímetro de mi cuerpo. A ver si mañana estoy menos dolorida…
Hasta aquí la primera clase de como caerse en los transbordos con gracia y glamour. Muy buenas tardes y ¡¡¡ayyyy!!!

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Existía un lugar donde llegaban los paraguas que se perdían u olvidaban. Paraguas grandes, pequeños, de diferentes colores y estampados, sin tener la oportunidad de mejorar las vidas de quienes los llevaran. El encargado de aquel lugar veía caras faltas de sueños e iusiones, y se le ocurrió poner en una caja los paraguas con el rótulo: “Se cambian llaveros mágicos, por paraguas que bailan bajo la lluvia”
La gente intrigada se acercaba a mirar y con una sonrisa dejaba un llavero al escoger su paraguas. Tuvo tanto éxito que en menos de una semana tenía un montón de llaveros con diferentes formas, muchos de ellos eran de lugares muy lejanos y ya sólo quedaba uno.

Jpeg

¿Te atreves a cogerlo y poder bailar con él en los días de lluvia?