Posts etiquetados ‘caminar’


Sales del vagón de metro, coges el pasillo que comunica una línea con la otra. Sin ir rápido, te diriges hacia el punto del transbordo donde en el suelo hay una pequeña rejilla-desagüe. La punta de ambos zapatos (mejor redonda, así será más impactante el intento equilibrista por mantenerte en pie) se enganchan en el minúsculo reborde de unos dos milímetros y vas cayendo al suelo. Todo ello en medio de un montón de personas que caminan en ambos sentidos. Notas como la caída va a cámara lenta, se ralentizan esos segundos y te sale un alto y claro: MIERDAPUTAJODERRR, al ver que tu cara le dedicará unos arrumacos y tiernos besos al suelo. Parece que tu cuerpo reacciona y paras el impacto con las palmas, rodillas y punta de los pies. Oyes clac, acompañado de un fuerte latigazo que hace girar tu cuello hacia atrás y clava en un sordo impacto caderas y lumbares. Un ahhh-ayyy como guinda. Me levanto con gracil saltito y varias personas (escuchadas con un filtro de distancia por la caída) me preguntan si necesito ayuda. Agradecida, sonrojada y avergonzada, a la vez que me sacudo las medias y miro que no tengo sangre en manos y rodillas, me disculpo por los improperios vertidos mientras hago una broma. Intento caminar normal, pero un temblor e inestabilidad recorre mi cuerpo. Llego a mi destino, recojo el encargo y regreso por donde llegué. En casa empieza a dolerme todo, tomé unos analgésicos y así poder dormir mejor. Hoy me duele cada milímetro de mi cuerpo. A ver si mañana estoy menos dolorida…
Hasta aquí la primera clase de como caerse en los transbordos con gracia y glamour. Muy buenas tardes y ¡¡¡ayyyy!!!

Anuncios

En algún momento necesitamos una mano que nos agarre con fuerza para saber que somos reales…

img_20170207_161755


Después de mi gran absurdo olvido, que supuso no poder hacer el examen, he hecho un analisis de mis andanzas hasta el momento, dándome cuenta que he de seguir adelante planteándome nuevas metas a corto plazo hasta que llegue la siguiente convocatoria

 

Siempre que te caes has de levantarte y seguir andando.

 

Muchas veces en mi vida he tirado muy pronto la toalla, dejando las cosas inacabas, siendo inconstante, floja, dando muy poco de mi parte y queriendo resultados sin esfuerzo. He dejado pasar oportunidades, otras veces factores externos han favorecido a entorpecer mi objetivo y como no acababan de convencerme los dejaba aparcados, inconclusos. Ponía excusas, me hacía la huidiza, buscando nuevos planes que me interesaran…

Lo más fácil sería desisitir y dejar estar, pero eso no va a pasar ya que esta vez quiero hacerlo, es una de las pocas veces en las que me propongo algo para dar un giro a mi vida y no quiero conformarme sin haberlo intentado.

Hay momentos en la vida, que por un pequeño acto ves que cambia todo, incluído el prisma de lo que te rodea, comienzas a dar más valor a ciertas cosas que antes no apreciabas y decides emprender un nuevo camino, un camino que costará andar, pero la recompensa por el esfuerzo invertido valdrá la pena.

Tengo varias pequeñas metas para ahora, ya que dentro de poco volveré con los libros, aunque no va a ser el enclaustramiento de los últimos meses, quiero organizarme bien las materias para llevarlo al día en poco tiempo, sin olvidar nada esta vez y comenzando a andar ese nuevo camino…